Historia del concierto

Este concierto nace, como muchos otros proyectos artísticos, fruto de la casualidad. Álvaro y yo siempre hemos tenido la intención de desarrollar música para orquesta sinfónica, ya fueran arreglos o composiciones originales. Tubular Project fue en cierto modo una aproximación a ese ideal, con la que ganamos mucha experiencia. Pero nos seguía faltando un contacto que nos facilitara la organización del concierto.

La primera circunstancia que permitió acercarnos a nuestro sueño fue una de las pintorescas fiestas de Maristela Grüber. En esta fiesta conocimos (Álvaro y yo) a Daniel Mazza, nuestro director de orquesta (yo ya lo conocía de otras fiestas, ¡pero no sabía que era director de orquesta!). Álvaro y yo le propusimos la idea de un concierto basado en Oldfield (en principio iba a estar centrado en Tubular Bells). Daniel se entusiasmó con la idea y no tardamos en concretar un primer programa preliminar, que obviamente no se parece en casi nada al actual.

Con el atrevimiento que (en lo musical) me caracteriza, acabé convenciendo a Álvaro de que introdujéramos una pieza más desafiante que Tubular Bells en el programa. Así fue como AMAROK entró en el espectáculo, aunque sólo la primera mitad. El concierto seguía estando protagonizado por Tubular Bells, que tiene sin duda más gancho para el público general.

La segunda circunstancia que ha permitido impulsar este concierto fue la llegada de los Night Proms, el 31 de Marzo de 2007. La presencia de Mike Oldfield aseguraba que acudirían muchos aficionados, y el escenario era ideal para publicitar nuestro concierto y asegurarnos así una asistencia al concierto. Este hecho nos permitió cambiar el concepto del concierto, y centrarlo más en la novedad de hacer una versión de AMAROK en directo y con una orquesta sinfónica. En aquella ocasión aprovechamos para hacer gran publicidad del evento y para construir la página web.

No obstante, el tiempo y el dinero nos faltaban. Daniel no es titular de ninguna orquesta y por tanto nosotros teníamos que financiar la plantilla completa, esperando compensarlo con la recaudación de las entradas. Esto hacía que limitáramos mucho la plantilla musical, lo cual sólo puede ser perjudicial para una obra tan variopinta y tan basada en el coro como AMAROK.

Así que el proyecto quedó aparcado durante varios años. Durante ese tiempo, aficionados de todo el mundo nos han manifestado a través de la web su deseo de acudir al evento si se produjera. A comienzos de 2010, eran más de 300 personas. Decidimos investigar si existía alguna orquesta en Madrid que estuviera dispuesta a asumir este notable reto.